Vaaaaamos allá con algunas fotos y algo que comentar que complemente a lo de mis predecesores, para intentar no aburrir con lo mismo:
Etapa 4Amaneció en el hotel de la curva (buen recuerdo el de este hotel, oye). Y es que las vistas desde nuestra habitación hacia la parte trasera eran espectaculares:

La parada café de la mañana fue en un restaurante en el que ya había algún alemán comiendo, y por los datos de las fotos veo que fué a las 11:30

, y que por detrás tenía unas vistas preciosas.
Aquí
@Tonipep dando cuenta de ello.

Y aquí lo que se veía.


(Manel irradiando alegría y felicidad

)
Y nos fuimos a hacer una paradita en el mirador del Glaubenbielenpass desde el que se veía el lago de Sarnen (Sarnersee), en Obwalden. Como bien comentan, una parejita sentados en un banquito que allí había, con su GT3 y que ni se giró y ni se inmutaron cuando llegaron un grupo de ruidosos coches a hacerse fotos, correr, gritar, moverse... Y ahí seguían, impávidos y acaramelados. L'amour... (toujours)

Foto solo para ilustrar la zona, desde el culo de la caravana.

Como no podía ser de otra forma, hubo foto grupal

... y también foto del making off de la misma, que os muestro:

El picnic fué en Glaubenberg, un sitio de lo más agreste. Civilizado para aparcar, pero que tuvimos que andar la tira hasta llegar al sitio designado. Desde arriba es precioso, creedme. Y con café al aire libre después. Súper.

Visita cultural, para que no se diga. Esta vez al centro de Lucerna, con su famoso puente de la capilla.





Y entonces ya sí que sí, nos tocaba hacer la carretera que conduce al hotel Engstlenalp (ya lo sé escribir del tirón). Nos llevamos la grata sorpresa de que ya no es de pago para aquellos que se alojen en el hotel. Aunque todo hay que decirlo, despues de pasar pensando que habíamos hackeado a los suizos

(y con un ligero temor a encontrarnos al final a alguien que nos requiriese el pago con la característica simpatía del suizo estándar).
La no tan grata sorpresa es que esta vez, no sé si por la falta de lluvias generalizada de este año, había menos cascaditas de las que recordaba.

Alguna sí que había, claro, pero poca cosa y además había poca luz en el interior del cañon. Al día siguiente ya haría alguna foto de las que aún quedaban.
Me despido con un par de fotos del hotel. Como podeis ver, el sol caía rápido entre las montañas, y en poco tiempo nos quedamos sin luz.


Al filo del anochecer, se empeñaron a ir a "ver" un lago que había más allá del hotel y de eso no tengo fotos pero vamos, ya son ganas de caerse por el monte de noche que tienen algunas cabritillas.

Fantástico día de un fantástico tour.
La guinda del pastel va para... El puente de Lucerna, Kapellbrücke. Muy muy fotogénico. (no, no se lo lleva la carretera mas bonita del mundo porque faltaban más cascadas)