Conce No Oficial "La Travesía" 8, 9 y 10 Mayo

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Desconectado Luis Aragón

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Salimos de Cuéllar con el cielo despejado y un tímido sol asomando. Al poco, nos vimos obligados a parar, ya que en Fompedraza apareció un rebaño de los de antes, de los que ya apenas se ven. Continuamos ruta hasta Vitoria, donde repostamos y dónde caía lo más grande. Afortunadamente, al entrar en la Comunidad Foral de Navarra, las nubes empezaron a disiparse, y tuvimos un final de ruta de aproximación al Hostal San Blas magnífico. 4 ó 5 Kilómetros antes de llegar al hostal, apareció por detrás el grupo que se había formado en Madrid, por lo que llegamos todos juntos. Allí nos estaba esperando Carlos, dueño del hostal.













Una vez instalados, salimos a dar una vuelta por los alrededores, donde caminamos, interactuamos con la naturaleza, algun@s escalaron…















Volvimos justo a tiempo para la cena, y ya habían llegado el resto de los compañeros, los que se hospedaban en la Posada Palacio Beola. La cena fue un “picoteo” de jamón, queso, guildas, chistorra y tortilla de patata con sidra escanciada, vinos, cerveza y cava, rematando con una cuajada casera impresionante, y con una empanada mallorquina no menos impresionante. Café tertulia y pacharán para unos, y cama para otros. Un comienzo de rave espectacular.









La noche acabó con mis explicaciones sobre el “tajo “que se encontraba transformado en mesa de salón. Es una pieza de madera que se utilizaba antiguamente para la matanza del cerdo, y en Navarra se conoce como mesa matona y/o tocinera.


Desconectado Luis Aragón

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El sábado amaneció un día magnífico en el Baztán, y algunos aprovecharon para hacer ganas de desayunar unas estupendas tostadas de pan con aceite y tomate, o mantequilla y mermelada .
Finalizado el “ágape”, nos despedimos de Carlos y , junto con el compañero Ion Ander que había venido a saludar a viejos conocidos y a conocer a los demás, además de rutear un rato con todos, pusimos rumbo a la Posada Palacio Beola , para juntarnos con los compañeros que pernoctaron allí.



Una vez reunidos, pusimos rumbo a Francia, haciendo una parada técnica en la línea de demarcación geográfica entre España y Francia, y despidiendo al Ion Ander, que había rodado esas curvas con todos nosotros.





Hicimos parada café en Saint-Étienne, y toda la mañana estuvo llena de curvas infinitas, paisajes increíbles, temperatura estupenda, y ni una gota de agua.













El pic-nic lo hicimos en unas instalaciones alucinantes por el simple hecho de que había servicios, microondas, televisión, cafetera……y no había nadie vigilando. Aun me estoy preguntando cuánto duraría un espacio así en España!!!!









Bris aprovechó para hacerse unas instantáneas con su estilo francés, y su espectacular porsche cayman





A la salida del parking, nos esperaba una sorpresa: una hilera de caterham pasaron frente a nuestros ojos, a cada cuál más bonito. En una de las fotos se aprecia un caterham, un ferrari, una moto y el porsche de nuestro roadleader. Curiosa foto.







Continuamos la ruta de la tarde entrando y saliendo de España, con unos paisajes a cada cuál más espectacular, y una muy buena temperatura. Nos cruzamos con algunos vehículos interesantes.





















Hicimos una parada en Canfranc (Huesca), para fotografiar nuestros vehículos delante del impresionante hotel El Canfranc Estación. Tuvimos suerte de que no apareciera ningún agente del orden, por que lo que se dice aparcar, lo hicimos bastante indebidamente.









Poco después llegamos a nuestro punto de destino, el hotel Xabier, donde después de un rápido check in, algunos participantes salimos a dar una vuelta por las inmediaciones, para hacer “hueco” para la cena.







Hubo un intento de repetir el paseo después de la cena, pero todo lo que no nos había llovido durante el día estaba cayendo en ese mismo momento, así que cada mochuelo a su olivo, y hasta el día siguiente, que amaneció bastante bien.


Desconectado Luis Aragón

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Toda la lluvia caía por la noche les había venido bien a nuestras monturas, ya que aparentemente sólo había que secarlas un poco para iniciar ruta, después de un breve briefing por parte de Tonipep.

















Con unas nubes amenazantes, seguimos ruta hasta entrar en la provincia de Aragón, con unas carreteras que nos llamaron poderosamente la atención. Ni un bache, ni un pero las pudimos poner. Parecía que estábamos en otra comunidad. Hicimos una parada rápida en Uncastillo, para revisar las presiones de uno de los vehículos, y continuamos todos juntos hasta Luna, donde el grupo se dividió en dos. Nuestro grupo entró enseguida en la autopista, y aprovechamos para capotar unos metros antes, y cinco minutos escasos después empezó a llover….pero la rave ya se había dado por concluida, y el agua había brillado por su ausencia .











Mil gracias a Tonipep y Carmen por su dedicación, esmero y compañerismo. Mil gracias a los compañer@s que hacen que cada conce sea un festival de curvas, sin menospreciar el buen rollo, las risas y la camaradería. Me sumo a los agradecimientos que ya han plasmado aquí los participantes y los que plasmarán los que aún no han escrito. Da gusto formar parte de un grupo en el que periódica y desinteresadamente,nos brindan/mos la oportunidad de pasar unas horas/días juntos para hacer lo que nos gusta; rutear, y dentro del paquete: socializar.

Y dicho esto: nos vemos en la siguiente.

Conectado Manel

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Muy buenos aportes fotográficos y escritos van saliendo  :mola:, destacando el de Begoña @Luis Aragon  :clap: :clap: que ya me explicarás como has conseguido mejorar tanto en los encuadres y calidad de las fotos  :sisi1: :sisi2: :naughty2:

Bueno, al turrón ...

Viernes 8/MAY/26, Esplugues – Valle de Batzán

Nosotros nos acercamos al punto de encuentro vía Huesca, donde tenía prevista una ruta de llegada entreteniéndonos por el Pirineo Navarro pasando por Ochagavía, Burguete, Zubiri y acercarnos por el Alto de Artesiaga, pero nos fuimos encontrando muchas obras antes y después de Puente la Reina, así que decidimos acortar y fuimos directamente a Pamplona, también por asegurar el repostaje con 98.

Así las cosas llegamos a Almandoz a las 18:30, siendo los primeros y teniendo la obligación de custodiar las llaves de las 5 habitaciones del tercer piso abuhardillado que nos habían asignado en la Posada Palacio de Beola. Adjunto también las vistas desde las ventanas de nuestra habitación que nos dan idea del verdor intenso del Valle. Mariàngels y yo nos leímos hace una década la trilogía de Dolores Redondo y casi que esperábamos que apareciese el “Basajaun” en cualquier momento.











Sobre las 19:00 llegaron el resto de compañeros de Posada y como el bar de la misma era el único del pueblo y no estaba abierto, a las 20:00 nos juntamos para dirigirnos a la Venta de San Blas donde cenaríamos con el resto del grupo.

De la cena no explico nada porque ya está perfectamente documentado, hubo hasta cava en honor a Francisco @Kiko que celebraba su cumple.
« Última modificación: Mayo 12, 2026, 23:09:06 por Manel »

Conectado Manel

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Sábado 9/MAY/26, Almandoz – Artesiaga – Izpegui – Saint Jean de Pied de Port – Iraty – Larrau – Larra-Belagua – Canfranch - Xabier

Tal y como nos habían comunicado, a las 8:30 estábamos todos los alojados en el Palacio de Beola puntuales para desayunar y no había ni un alma. Entonces llegó el “posadero” que nos dijo que “na-nai”, que hasta las 9:00 no había desayuno. Con lo cual nos dedicamos a departir entre nosotros, yo personalmente aproveché para hacer alguna foto más del pueblo con “Baluern” como prota  :cunaooooo:  y finalmente desayunamos “muy dulcemente”   :sisi2:







Después nos juntamos todos e iniciamos la ruta dirección Norte acabando el Puerto de Velate para dirigirnos al Alto de Artesiaga pasando por su Central Hidroeléctrica y las ruinas de La Real Fábrica de Municiones de Eugi. Todo precisamente explicado por @Ion Ander que se acercó a saludarnos y acompañarnos en estos primeros compases a través de este intenso y frondoso verdor hasta el Puerto de Izpegui, que visitamos en un mete-saca no previsto en la ruta inicial. Las vistas sobre el Valle de Batzán son impagables.











De aquí nos dirigimos a Saint Jean Pied de Port donde en el Lidl compramos el pínic en una breve parada y seguimos atravesando la bucólica Selva de Iraty donde comimos en el área de pícnic más completa y surtida (hasta máquinas de vending) que he pisado nunca.














La tarde siguió con la misma tónica y las amenazas de lluvia no se materializaron por lo que pudimos seguir disfrutando de lo que más nos gusta a cielo abierto.

Encadenamos el Puerto de Larrau, el de Larra-Belagua, el de la Pierre de Saint Martín justo en la frontera para llegar hasta Arette y descender dirección Sur por el Portalet y Somport hasta la estación de Canfranch, hoy en día reconvertida en hotel de 5 estrellas. Allí, mientras estábamos aparcados, como mi coche estaba al lado del paso de peatones, un grupo de turistas catalanes se empezaron a fotografiar al lado de el. Cuando yo llegué,  medio en broma les dije que les cobraría “drets d’imatge” y dos señoras muy simpáticas empezaron a alabar el Porsche. Total que les ofrecí hacerse una fotos dentro y no se lo pensaron dos veces. Lástima que no hice una con mi cámara  :facepalm:















Y de aquí todavía nos quedaba una hora y media hasta llegar al Castillo de Xabier donde pernoctaríamos en el Hotel del mismo nombre.

Ha sido sin duda la etapa RSC más larga que he hecho en mis 10 años de pertenencia al Club, como atestigua el ordenador de “Baluern”. Al no ser una Conce Oficial no se si se debe incluir en las estadísticas de etapas de más kilómetros, pero sin duda ocuparía el tercer lugar detrás de las Canonball.



Después de ocupar nuestros aposentos y antes de cenar nos dimos una vuelta alrededor del Castillo mientras caía la noche.





Después cenamos, como siempre en animada conversación sobre lo vivido durante el día y sobre los recurrentes Tours que son inevitables de recordar siempre que nos juntamos socios que los hemos vivido  :naughty2: :elrisas: :24: . Tomamos la “penúltima” y cada mochuelo a su olivo para el merecido descanso.
« Última modificación: Mayo 13, 2026, 14:12:44 por Manel »

Conectado Manel

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Domingo 10/MAY/26, Xabier – Uncastillo - Zaragoza

El día iba a ser más relajado aunque no exento de kms. Me ha gustado mucho el símil de las raíces, el tronco y las ramas que ha hecho Francisco @Kiko, porque la Conce ha sido así y esta etapa final cada uno la interpretó a su manera.

Sea como fuere, despertamos en Xabier con un día aún algo encapotado que después iría despejando. Desayunamos y dispusimos los coches frente al castillo para estas fotos con dos encuadres para que podáis escoger.







Después rodamos por la campiña dirección Zaragoza pasando por Sos del Rey Católico y parando a la entrada de Uncastillo por un problema del compañero Luis @Faber 124 Spyder con los sensores de presión de sus neumáticos.









Después nos dividimos en dos grupos, los que siguieron por la carretera principal dirección Madrid y Toledo, y el segundo grupo de los catalanes más Carmelo y Marisa, y Jesús y María que nos llevaron por una ruta más RSC hasta la misma Basílica del Pilar que visitamos rápidamente con Jesús @Jesus haciendo de impagable cicerone. Para nosotros la Conce acabó con un refresco en la Plaza de la original Catedral de Zaragoza, si, la románica-gótica-mudejar con fachada neoclásica. Me lo aprendí bien eh Jesús  :roto2gaydude:

El resto de este segundo grupo se pegaron un homenaje con ternasco  :domokun:  :laleche: incluido, que nosotros por motivos familiares no pudimos yantar  :shakehead:.

Noies i nois, hasta aquí mi relato de esta Gran “Rave” Pirenaica que nos prepararon Carmen y Toni @Tonipep a los cuales volvemos a agradecer su buen hacer y el cariño puesto en que todo saliera perfecto, consiguiendo hasta que el sábado por la tarde no lloviera.

Y al resto de los compañeros y amigos ya todos, valorar como siempre el compañerismo y las ganas de pasárselo bien que derrocharon.

Hasta la próxima,
 :chupi:

Desconectado Tonipep

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Gracias a todos por esas fotos y contentos de que os lo pasarais bien en esta Rave.
Gracias @Ion Ander por los aportes y tu compañía la mañana del Sábado, Rabia de que no te quedases más tiempo. :beer-toast1:
@Kiko @Faber 124 Spider @Luis @Bris @Luis Aragón @Manel
Un Millón de gracias por vuestra dedicación en estos reportajes espectaculares.
 :chupi:
« Última modificación: Mayo 13, 2026, 07:58:18 por Tonipep »

Desconectado Bris

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Continúo con mi breve relato.

Sábado

Este era, sin duda, la etapa "cumbre" de la Travesía y superó, con creces, mis expectativas. 

Disfruté tanto de la conducción que me era imposible sacar muchas fotos. Aquí os dejo las pocas que hice.

El grupo al completo delante del Hotel Palacio Beola antes de la salida:





En una parada para contemplar las vistas. Se ve el MX-5 NC de @Ion Ander :




En la parada para comprar el picnic:




Pasando por St.Jean Pied-du-Port:





Hacia el puerto de Belagua:






Parada café (somewhere in France):




Parada fotográfica en la estación de Canfranc:






Desde Canfranc, fuimos hasta Jaca para repostar y desde allí, tramo más tranquilo hasta nuestro hotel en Javier.

P.D. @Tonipep  Espero poder subir algunos videos que muestren lo espectacular que fue la jornada
« Última modificación: Mayo 13, 2026, 12:17:49 por Bris »

Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 1: Una caza al límite con destino a Estella

Aquella no era una concentración oficial de esas con el itinerario plastificado, horarios militares y olor a naftalina. Qué va. Aquello era una auténtica rave sobre ruedas. Una quedada con espíritu pirata, un poco al margen del manual de buenas costumbres del club, donde cometimos el bendito sacrilegio de abrir la veda a los "techo-latas". Al mando de la resistencia, ejerciendo de raveleaders supremos, pilotaban @Tonipep y Carmen.
Mientras el grupo principal salía por la mañana desde los alrededores de Madrid rumbo al Valle del Baztán, María y yo encendíamos, al salir de trabajar, el motor de nuestro Mazda MX-5 en Zaragoza. Salíamos con retraso, por supuesto, para no perder la bonita costumbre de ir contra el crono. Teníamos una misión casi de película de espías: cazar a la caravana de Madrid en ruta. El plan era trazar una línea de interceptación en Estella, y si la física nos ganaba la partida, activar el plan B: desviarnos a Pamplona para intentar pillarles el rebufo allí. Íbamos tan sumamente justos que el pedal del acelerador pasó a ser un interruptor de dos posiciones: todo o nada. Digamos que "ajustamos la velocidad" al límite de lo que permitían los radares y nuestra propia cordura.
Para darle más emoción a la caza, en plena travesía por Navarra nos cruzamos con una patrulla de la Policía Foral. Con sus coches y uniformes rojos, nos miraron con una cara de pocos amigos que decía claramente: "a ver qué hacen estos dos espabilados". Con el corazón en la boca, la adrenalina por las nubes y serias dudas de si lograríamos la machada, decidimos jugárnosla y mantener el rumbo fijo hacia Estella.
Y entonces, ocurrió el milagro.
Llegamos al punto crítico y el destino nos regaló un acople con precisión de cirujano. Nos incorporamos a la A-12 justo en medio del grupo de Madrid. Clavado. Una coreografía perfecta a golpe de gas. El asfalto se llenó de ráfagas de luces, pitidos y guiños de complicidad al vernos aparecer por sorpresa desde Zaragoza. En ese instante de euforia, apareció @Bris. El tío se había pasado todo el día anterior lloriqueando en el foro, fingiendo estar nervioso porque "era nuevo en estas plazas". ¡Menuda fachada! Nos adelantó con la sonrisa más gamberra del mundo para darnos la bienvenida a bordo de su Porsche Cayman. Sí, un techo-lata en toda regla, pero con un motor que daba gusto oírlo. Habíamos cazado a la manada.

Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 2: Recuerdos en el retrovisor y mesón disfrutón

Apenas recorrimos unos pocos kilómetros juntos y llegó la primera parada técnica en la gasolinera de Cizur Mayor. Allí, entre el olor a manguera y el rugido de los motores al ralentí, el viaje nos dio un vuelco al corazón a María y a mí. Estábamos aparcados al lado de nuestra alma mater, la Universidad de Navarra. El lugar donde estudiamos, donde nos conocimos y donde ambos empezamos a buscarnos la vida profesional. Mirar al horizonte era como activar un túnel del tiempo: al fondo se alzaba el Fuerte de San Cristóbal custodiando las alturas, justo encima del cuartel del Regimiento América 66 donde me tocó pasar la mili. Los recuerdos se nos agolpaban en el retrovisor.
Pero como el roadleader no entiende de nostalgias y el tiempo nos pisaba los talones, el grupo volvió a arrancar siguiendo la estela de @Tonipep rumbo al Baztán. El destino era la Venta de San Blas, el cuartel general donde se alojaba media expedición. Aquellas carreteras de aproximación ya empezaban a enseñar la patita, regalándonos unas curvas que eran solo el aperitivo de las delicias que nos esperaban.
Al llegar a la Venta, la adrenalina de la carretera dio paso al caos maravilloso de la comunidad. Risas, abrazos efusivos con los rezagados que acababan de aparcar y esas conversaciones cruzadas de parking que tanto nos gustan. Sin perder el ritmo, @Tonipep ejerció de coche de cortesía y nos escoltó al resto hasta nuestro alojamiento: la Posada Palacio de Beola, en Almandoz.
Una vez instalados, empezó el clásico debate nacional sobre a qué hora exacta salir hacia la cena, sazonado con el noble arte de "marear la perdiz" alrededor de las máquinas. Todos los ojos y los elogios de la tarde se los llevó, con total justicia, el juguete nuevo de @Manel: un Boxster recién adquirido, elegantísimo y con una planta espectacular. Al final, las ganas de juerga y de juntarnos con toda la familia roadstera nos pudieron; acortamos los tiempos de acicalamiento y salimos zumbando de vuelta a la Venta de San Blas.
La cena fue de esas de mesón navarro de toda la vida: disfrutable al máximo, sin platos con nombres raros, pero perfecta para recuperar fuerzas. Pusimos la mesa llena de raciones para compartir, regadas con buen vino y sidra de la tierra, y terminamos descorchando cava para celebrar el cumpleaños de @Kiko por todo lo alto. El auténtico showman de la noche fue Carlos, el mesonero. Un tipo de lo más curioso y divertido que se pasó la velada vacilándonos e interactuando con las mesas. Nos llegó a asegurar, con cara de póker, que al día siguiente se unía a la ruta montado en su caballo. Por si fuera poco, sacó su particular "GPS analógico" (papel y boli de toda la vida) para darle a @Tonipep sugerencias de carreteras de la zona. Una delicia de noche llena de risas y camaradería de la buena.
Al terminar, a los que nos tocaba volver a Almandoz nos tocó pasar por el aro: las monturas nos esperaban bajo una lluvia que empezaba a empapar la noche navarra. Conducción tranquila y en calma disfrutando del asfalto mojado, buenas noches y a la cama, que el sábado venía el plato fuerte.


Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 3: El rugido del sábado y vacas en la cuneta

A la mañana siguiente, nos levantamos como un reloj a las 8:30 para desayunar, cumpliendo las órdenes del roadleader. Pero claro, en una rave las normas están para romperlas, y allí no había ni café puesto. Apareció el jefe del hotel con toda la calma del mundo para soltarnos el jarro de agua fría: "Hasta las 9:00 aquí no se sirve nada". Con la jugada rota, disparamos un aviso rápido por el chat para que el resto del grupo no se diera prisa en venir al parking. Eso sí, al césar lo que es del césar: cuando abrieron el comedor, nos metimos entre pecho y espalda un desayuno como Dios manda.
Luego vino el clásico estrés de cerrar maletas a contrarreloj, pagar la cuenta y bajar corriendo. Cuando pusimos un pie en el parking, el resto del grupo ya estaba allí esperándonos, con los motores calientes, el ralentí alto y listos para salir pitando. Como no podía ser de otra manera, llegué el último de la fila, lo que me costó un buen grito de @Tonipep para espabilarme. Con los deberes hechos, la manada rugiendo y el ambiente por las nubes, estábamos listos para comernos el sábado.
Arrancamos desde Almandoz con la carretera húmeda, pero con una visibilidad perfecta para disfrutar del paisaje. Enfilamos directos hacia el primer examen del día: el Puerto de Artesiaga. Una calzada estrecha y juguetona donde nos tocó vigilar los márgenes para no llevarnos por delante a las auténticas dueñas del lugar: unas cuantas vacas que nos miraban desde la cuneta pensando "¿pero a dónde van estos con el techo guardado con el suelo como está?".
Dejando atrás Artesiaga, pusimos rumbo al Puerto de Izpegi. La subida nos regaló horquillas de las de meter segunda y trazar con tiralíneas. Al coronar, la frontera nos abrió las puertas de Francia y pusimos rumbo a Saint-Jean-Pied-de-Port. Allí hicimos una parada estratégica y muy poco glamurosa en el Lidl local para saquear las estanterías y avituallarnos para el picnic. Volvimos a la carretera y paramos a comer en una zona de descanso francesa que nos dejó a todos alucinados: un sitio impecable, sin vigilancia, con mesas al exterior, aseos, televisión y máquina de café a disposición de cualquiera. Nos mirábamos y comentábamos lo mismo: en España una instalación abierta así no dura ni medio telediario sana.


Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 4: Joyas del motor y el orgullo de ser de Belagua

Con el estómago lleno, nos disponíamos a arrancar para meternos de lleno en el corazón de la Selva de Irati, cuando el destino nos regaló un espectáculo de los que hacen afición: de la nada, pasó ante nosotros un grupo grande de Caterhams rugiendo a ras de suelo, escoltados en la cola por un Ferrari espectacular. Un auténtico desfile de joyas del motor en estado puro que nos dejó a todos con la boca abierta y las pulsaciones a mil. Con la adrenalina bien arriba tras el avistamiento, cruzamos el túnel de árboles de Irati y acometimos la subida hacia el coloso del Portalet.
Y aquí vino la cuadratura del círculo. Hicimos una parada para estirar las piernas en el Refugio de Belagua, y a mí se me escapó la sonrisa. Para cualquiera ese puerto y ese valle son un paisaje imponente, pero para mí tiene un significado único: "Yo soy de Belagua", como decimos con tremendo orgullo los exresidentes del mítico Colegio Mayor de la Universidad de Navarra. Aquellos años de carrera, la complicidad con los compañeros... Volver a pisar este suelo, bajar del coche a respirar ese aire y recordar cuántas veces había recorrido estas curvas, pero esta vez rodeado de la manada roadstera, fue una experiencia de esas que te guardas para siempre.


Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 5: Kilómetros de nostalgia hacia el Castillo de Javier

Al ajustar cuentas con el Portalet y reentrar en España, nos metimos de cabeza y directamente en el Valle del Aragón, apareciendo entre la zona de Astún y Candanchú. Se me volvió a poner la piel de gallina. Allí es donde empecé a esquiar con apenas dos años. Recordé a mi padre, que no perdonaba ni un solo fin de semana de nieve; daba igual que hubiera ventisca, lluvia, hielo o un frío de mil demonios, allí estábamos. El día se había convertido definitivamente en un viaje de curvas y emociones puras.
Bajamos disfrutando de lo lindo hasta detenernos ante la imponente Estación Internacional de Canfranc, hoy convertida en un hotel espectacular y otro rincón lleno de recuerdos para mí. Tras las fotos de rigor con los coches frente al edificio, fuimos a la gasolinera a repostar bajo la imponente mirada del pico Collarada, esa cumbre mítica que, en los días claros, alcanzo a ver desde mi propio trabajo en Zaragoza.
Ahí llegó el momento divertido del repostaje: los compañeros de los Porsche se quedaron con las ganas porque no había Sin Plomo 98, así que la manada tuvo que continuar ruta hasta Jaca. Ese tramo de carretera fue una montaña rusa de nostalgia para mí. Ver pasar por el parabrisas Canfranc pueblo, Villanúa, Castiello de Jaca... ver el desvío a la Garcipollera, el picadero, el Hostal Charlé, la casa de mi amigo Luis, el Árbol de la Salud, la Escuela Militar de Montaña, la plaza del Pañuelo, la Ciudadela...
Finalmente, paramos en la gasolinera de Jaca para que los rezagados pudieran alimentar sus motores (un punto que, por cierto, volveremos a rozar en la concentración de octubre por Huesca). Jaca es, sin duda, mi segunda casa. Allí pasé todos los veranos de mi infancia y adolescencia, y absolutamente todos los fines de semana de las temporadas de esquí junto a mi padre. Aparcar el MX-5 allí, rodeado de amigos y de coches espectaculares, nos recargó las pilas de cara al tramo final de la tarde.
Salimos de la gasolinera de Jaca rumbo directo al Castillo de Javier. Durante el trayecto nos acompañó una estampa espectacular: el pantano de Yesa estaba precioso, a rebosar de agua, reflejando el cielo y regalándonos uno más de los paisajes preciosos de postal de todo el viaje.
Llegamos a Javier con el tiempo a nuestro favor, lo que nos dio el margen perfecto para soltar las maletas y dar un tranquilo paseo antes de la cena. Tuvimos la gran suerte de encontrarnos la iglesia abierta, así que pudimos entrar a visitarla y disfrutar de la calma del lugar. Después, rematamos la tarde estirando las piernas por los jardines del castillo mientras el sol terminaba de caer sobre las piedras medievales.
La cena mantuvo el listón de todo el fin de semana en cuanto a buen rollo se refiere, disfrutando del menú formal sentados a la mesa mientras comentábamos las jugadas del día. Para rematar el sábado por todo lo alto, nos retiramos a un salón a tomarnos una copa bien merecida. Allí pasamos la noche haciendo lo que mejor se nos da: comentar grandes anécdotas —como recordar entre risas las batallitas del pasado con el famoso bra del MX-5 de @Malena—, analizar las trazadas de los puertos y debatir sobre mil cosas más de nuestra afición. Con el cuerpo pidiendo tregua tras una paliza épica de kilómetros, nos fuimos a dormir. La rave todavía guardaba el domingo en la recámara.


Desconectado Jesus

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Capítulo 6: El domingo de las Cinco Villas y el desvío forestal

La mañana del domingo amaneció húmeda, pero el cielo se abrió para regalarnos un día despejado y luminoso. Ideal para descapotar desde temprano. Cumplimos con el ritual fotográfico inmortalizando a la manada de coches frente al imponente marco medieval del Castillo de Javier y nos pusimos en marcha. El primer objetivo del día era Sos del Rey Católico, la espectacular y antigua capital de las Cinco Villas. Históricamente, este tramo ha sido una gozada por trazado pero un auténtico dolor de cabeza por su mal asfalto; sin embargo, los dioses roadsteros se aliaron con nosotros y nos encontramos con la tremenda suerte de disfrutar de un firme impecable y recién asfaltado. Los coches iban sobre raíles.
Continuamos adentrándonos en las Cinco Villas siguiendo la siempre espectacular ruta de los castillos. Como no hay ruta pirata sin algún pequeño contratiempo que le dé salsa al asunto, saltó el aviso de @faber: su indicador de presión de neumáticos empezó a protestar. Hicimos una parada táctica en Uncastillo para reagruparnos, esperarle y revisar a fondo el estado de la rueda. Por suerte, todo quedó en un susto y pudo continuar la marcha sin mayores problemas.
Seguimos devorando kilómetros hasta llegar a Luna, donde hicimos la parada obligatoria para el café de media mañana. Pocos kilómetros después de retomar la marcha, nos llegó el momento del desenganche. María y yo, junto con @Manel y Mariangels, @ozelui y Gema, @Homecanya y Ana, y Carmelo y Marisa, nos despedimos de todo el grupo principal a través del walkie y tomamos un desvío hacia la Sierra de Luna.
He de confesar que me habría encantado verle la cara a @Manel al meterse de lleno en esa encerrona que él califica cariñosamente como una "pista forestal asfaltada". A pesar del firme, hicimos un recorrido de lo más calmado y disfrutón por la sierra en dirección a Castejón de Valdejasa. Aproveché el ritmo tranquilo para ir haciendo de guía local y contarle a los compañeros historias de la zona, hablándoles del espectacular pinar que nos rodeaba, los cultivos típicos de la región y mil detalles más.


Desconectado Jesus

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La "Rave" del Baztán: Curvas, recuerdos y kilómetros de felicidad
Capítulo 7: Buitres, vermú en El Pilar y homenaje final

Ya coronando Castejón de Valdejasa, divisamos a lo lejos la silueta de la Ermita de Santa Ana. Nos hizo gracia el detalle: cerrábamos un fin de semana redondo combinando a Javier (por el castillo del día anterior) con Ana y su ermita. Desde allí pusimos rumbo a Zaragoza por una carretera de curvas rápidas y asfalto perfecto, de esas que son una auténtica delicia digna del RSC. Justo en mitad del trayecto, el destino nos regaló un imagen brutal e inusual: un grupo enorme de buitres apostados en el lateral de la carretera, a escasos dos metros de nuestros coches, devorando algo en estado salvaje. Verlos tan rematadamente cerca impactaba de verdad.
En realidad, teníamos la reserva para comer en Villanueva de Gállego, pero como íbamos con tiempo de sobra y jugábamos en casa, decidimos marcar de paquete. Entramos con la comitiva hasta la mismísima Plaza del Pilar para dar un pequeño tour y tomarnos un vermú bajo el cielo aragonés. Fue el broche perfecto antes de que @Manel y Mariangels tuvieran que emprender la vuelta a casa.
Los que nos quedamos, pusimos rumbo de regreso a Villanueva para darnos el homenaje definitivo: una comida espectacular a base de Ternasco de Aragón para celebrar por todo lo alto un fin de semana inolvidable. Tras los cafés, las risas finales y los abrazos, nos despedimos con las baterías cargadas y los corazones llenos de asfalto y amistad.
No quiero cerrar esta crónica sin daros las gracias a todos por el espectacular ambiente, las risas y el grandísimo rato que hemos compartido estos días. Sois una familia roadstera increíble. Y, por supuesto, una mención de honor y mi agradecimiento más especial para el raveleader @Tonipep y para nuestra queridísima roadlideresa Carmen. Vuestra entrega, vuestro "GPS analógico" y vuestra santa paciencia para guiarnos han hecho de esta cita pirata algo legendario.
¡Una auténtica bendición de fin de semana roadstero! Nos vemos en la próxima, quemando rueda y gastando gasolina.