¡Guau! ¡Qué experiencia más maravillosa!
Al ver lo exigente de las rutas, tenía mis dudas de apuntarme a este “rave”, como lo describen algunos de mis colegas más jóvenes. Pero dos aspectos me convencieron:
1. Lo organizaba Tonipep, que siempre es garantía de rutas sorprendentes
2. Podía llevar un “no roadster” y así disfrutar de otro de mis monturas.
Y mereció la pena, sin duda.
ViernesEl “comando centro” (Tonipep & Carmen, Fabespider & Thais, Fmoral & Paloma, Kiko & Salomé y un servidor) nos reunimos a las 10:00 en punto en el punto de encuentro:
Disfruté desde el primer momento, en esta ruta de aproximación desde Madrid, disfrutando de las mejores carreteras secundarias de Madrid, Segovia, Soria, La Rioja y Navarra.
Hicimos parada de picnic en Burgo de Osma, donde pudimos degustar unos fabulosos torreznos.

Antes de llegar a Pamplona, se nos unió Jesús & María hasta el final de la ruta del día. Aunque nos cayó algo de lluvia en el camino, no fue suficiente para desanimarnos porque sabíamos que el sábado iba a hacer mejor.
Al llegar a nuestro hotel, nos esperaba Manel & Mariangels con las llaves de nuestras habitaciones.
Pude admirar, por fin, el elegantísimo 981S de Manel:

Aquí, Fmoral y Jesús departiendo con Manel delante de nuestro hotel:

Nos trasladamos al otro hotel para cenar en compañía del resto de compañeros.
Malena parecía estar muy contenta con la habitación que le tocó:

Los coches perfectamente aparcados:

Rencuentro con los otros y, cómo no, prevaleció el buen rollo y la camaradería.

Después de cenar, volvimos a nuestros respectivos hoteles y yo, por lo menos, dormí como un lirón.